Entender que el silencio, más que ausencia de sonido, puede ser a veces un muro y que la palabra, la imagen o el gesto son los materiales con los que generamos apertura y construimos comunidad, es el reto creativo que propone el 17° Salón Nacional de la Coexistencia 2026: “Comunicarnos para coexistir”.
Comunicar no es solo transmitir información: es la voluntad de ser puente allí donde el prejuicio crea barreras o abre brechas. Es lograr que prevalezca nuestra esencia común a través de formas de conexión y entendimiento que celebren las diferencias y que trasciendan las barreras del idioma, la cultura y la ideología. Ello abre un horizonte de preguntas muy relevantes: ¿Cómo podemos ponernos de acuerdo en una sociedad diversa? ¿Qué formas asume el diálogo cuando las palabras no bastan, pero nos quedan el lenguaje de las manos, las miradas, los recuerdos o los símbolos compartidos? ¿Somos capaces de representar(nos) la atención, la escucha y la respuesta como actos de hospitalidad y antídotos contra la indiferencia?
En un mundo saturado de ruidos y monólogos, la comunicación surge como el acto más radical de reconocimiento y de encuentro con el otro. Este año, nuestra invitación a crear carteles de diseño gráfico e ilustración y fotografías se centra en la comunicación como esa arquitectura invisible que nos permite expresar nuestra individualidad, al tiempo que nos vincula humanamente y sostiene la convivencia cotidiana.